“ Las Marmajas » y … ¡»hay helados, heladooos”!… Chalchicomula

“ Las Marmajas " y ... ¡"hay helados, heladooos”!

Era muy chico cuando escuchaba a los hermanos y primos decir
¡qué iban a las Marmajas !
(en San Andres Chalchicomula, hoy Ciudad Serdán).
En aquel entonces salían caminando desde la casa de los abuelos o de los tíos hacia el «Pico de Orizaba» o «Citlaltépetl»,
(«…el volcán y la montaña más alta de México, con una altitud apróx. de 5610 msnm..»)
Mi padre contaba relatos que como niño me parecían muy entretenidos y escuchaba «sin pestañar»:
platicaba de un señor de nombre Chóforo que subía en burro hasta donde el volcán tenía nieve, llenaba con ella unos botes grandes y los bajaba para preparar, agregándole sabores naturales, los ricos helados y nieves que luego vendía en un carrito de madera (el que instalaba a un costado del mercado justo donde hacía esquina el atrio de la «Parroquia del pueblo») anunciándolos «a voz en cuello» y con un sonsonete muy particular:
¡»hay helados, heladooos» , «hay helados, heladooos»!
Muy conocidos y populares tanto por la procedencia de la nieve («decían») como por lo natural de los sabores que le añadía, a mi me sabían deliciosos sobretodo porque esperé hasta la adolescencia para tomarlos (debido al asma que padecía desde la infancia) tal vez esa «restricción» fue parte importante para que mi disfrute fuera aún mayor. La historia de don Chóforo con sus típicos helados en San Andrés y mi aspiración en probarlos han sido una suma de recuerdos que aún me hace escuchar:
“hay helados, heladooos” «hay helados, heladooos»!
Mi primo César me cuenta que cuando regresaba del «Centro Escolar» junto con el nieto de Don Chóforo, al pasar frente a su carrito, éste lo saludaba dándole un beso en la mano entonces el abuelo les brindaba un barquillo de nieve de limón.. (que además de ser la más solicitada era la que a mi más me gustaba.)
¡Simplemente nieve del «pico» más alto del País!.
como dice el dicho :
“…y tu nieve de limón ¿de qué la quieres?”.
Pues en las faldas del volcán están las famosas «marmajas» (se dice que son residuos de piedra volcánica convertidos en una arena metálica producto de alguna erupción emanada del cráter siglos atrás) un atractivo natural para jugar, sumergirse y envolverse en ellas ya que en lugar de ensuciar fungen como exfoliadoras; experiencia muy singular y simpática para niños, adolescentes y jóvenes.
Aquel polvo ferroso que dejaba tan limpio como darse un baño sin causar la mínima rosadura, como se usa «la arena sílica para la limpieza con chorro de arena….»
Lo que se me hacía lejos era una Iglesita “Cosamaloapan” al final de la calle en la que se ubica la casa de los abuelos maternos (como: a 8/10 cuadras, a 500 mts. cuesta arriba, a la orilla del pueblo, con dos hileras de pinos que me parecían inmensos) y que en las «tardeadas» las tías y mi mamá cargaban unas canastas con sabrosos «pambazos poblanos» (entre otras delicias) que todos comíamos después de jugar atrás de la construcción (que data de finales del siglo XIX) donde había unas pequeñas «marmajas» grises, no faltando algún travieso que se «enterraba» en ellas.
Ahí también acudíamos en época de «Posadas Navideñas», si el clima lo permitía, ya que para mediados de diciembre empieza el notorio descenso de la temperatura en Chalchicomula…
«La niñez es una etapa de la vida recordada como la más bonita por la mayoría de las personas, donde se vive con inocencia el presente..»
¡juegos y entretenimientos de aquellos días con lindas vivencias!
….y ¡si quieres tener una experiencia diferente visita «las MARMAJAS» en San Andrés, Chalchicomula
(hoy Ciudad Serdán Puebla) a las faldas del «Citlaltepetl»!.

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